El otro lobo.
POV: Padre Mateo.
Unos días en este pueblo polvoriento bastaron para desear largarme lo antes posible, si pudiera en ese mismo instante. Sin embargo, el deber con el Alpha, mi hermano gemelo, me lo impedía.
El deber llamaba y yo debía permanecer a su lado.
Para colmo, tenía que fingir ser padre en aquella iglesia, mientras mi instinto más primitivo y el constante frenesí de mi lobo Piscis me exigían otra cosa... sexo, ese era mi mayor vicio.
Intenté apartar esos pensamientos y concentrarme en