La sorpresa en el rostro de Lena fue casi palpable, como si hubiera tropezado con algo inesperado y ligeramente decepcionante. Sus ojos oscuros me escrutaron con una curiosidad fría, deteniéndose brevemente en mi ropa cómoda antes de volver a Asher con una sonrisa apenas perceptible.
—Asher, querido —dijo con una voz suave y melosa, como si yo no estuviera allí—No esperaba encontrarte... acompañado.
Su tono insinuaba una intimidad que me hizo sentir incómoda al instante.
Asher se tensó lig