El silencio que siguió a las palabras de Evelyn fue como una puñalada en el alma.
Verla alejarse, subir las escaleras con la espalda tensa y la cabeza gacha, me destrozó por dentro. Cada paso era un recordatorio de la distancia que mis errores habían creado entre nosotros, una distancia que parecía crecer con cada nueva revelación.
Me quedé de pie en medio del salón, sintiendo el peso de mis palabras y mis omisiones aplastarme.
La llegada de Lena había sido un puto desastre, abriendo viejas