Asher llegó a la mansión de su familia, sintiendo un peso en el estómago. No sabía qué esperar después de la conversación con Evelyn.
Al entrar en la sala de estar, se detuvo en seco. Su padre estaba sentado en el sofá, con una expresión severa en el rostro.
Asher se sintió sorprendido. Su padre había estado ausente durante meses, y no sabía que había regresado.
—Padre —dijo Asher, intentando mantener la calma.
Su padre lo miró con desdén.
—Asher —dijo—. He oído que has estado jugando con fuego