“Bienvenida a la Manada Estrella del Norte, Leila. Soy Alfa Caden”, le dijo Alfa Caden a Leila antes de abrir los brazos y darle un fuerte abrazo. “Y tú debes de ser Amara”, sonrió mientras se separaba del abrazo y se agachaba para sostener a Amara en brazos, acariciándole la barbilla mientras se reía entre dientes.
“Gracias por recibirnos”, respondió Leila a Caden, ocultando su sorpresa en el tono de voz.
Caden no se parecía en nada a lo que ella imaginaba ni a la mayoría de los Alfas que con