Entonces coloca su mano sobre su vientre, acariciándolo suavemente. "Están ayudándonos a crear una buena vida para nuestro hijo y estoy agradecida por eso. Por favor acepten mis regalos, tomen todos los que quieran. Invito yo."
Cuando nota que todos han dejado de mirarla, gira su cabeza para ver qué ocurre detrás. Mis empleados se encogen ante mi presencia, cada uno volviendo a su trabajo como si nada hubiera pasado.
"Hola cariño," dice Beverly en cuanto me ve. Su sonrisa, sus palabras e incluso