"Ya te dije que no voy a dejar que me trates como te plazca, Kian. Estoy llevando a tu—"
"¡Estás llevando a mi hijo! ¡Sí! ¡Lo sé! Puedo verlo, Beverly, no tienes que recordármelo a cada maldito momento. Y justo como también te he dicho incontables veces, no les estoy negando a ti o a nuestro hijo el cuidado adecuado. Estoy asumiendo toda la responsabilidad."
"Enton... entonces ¿por qué me tratas como—"
"¡Porque ya no te amo!" estallo, mis palabras casi salen como un grito. "Quiero al niño, pero