León
El peso del silencio en mi habitación era casi insoportable. Cerré los ojos, intentando apagar las voces que retumbaban en mi mente como ecos lejanos pero insistentes, golpes sutiles pero constantes que me recordaban que no podía escapar de mí mismo. Todo se sentía tan cerca y, al mismo tiempo, tan distante, como si estuviera atrapado en un reflejo distorsionado, donde la realidad se deshacía poco a poco, desvaneciéndose entre sombras y fragmentos quebrados.
Desde que Ethan me contó lo qu