Ecos del pasado
La habitación estaba en penumbras, solo iluminada por la tenue luz de una lámpara antigua que parecía resistirse a morir, como si guardara secretos demasiado valiosos para apagarse. Me senté frente al escritorio polvoriento, donde extendí todos los papeles que había encontrado en el desván de la casa de mi madre. La luz oscilaba, y con cada sombra que se proyectaba, sentía que algo invisible me observaba.
Los documentos eran viejos, escritos en letra cursiva y desvaída, pero pod