Mundo ficciónIniciar sesiónVincenzo observó el despojo colapsar sobre su propio mantel de seda. No hubo horror en sus ojos, ni siquiera sorpresa; solo una molestia superficial, como quien encuentra una mancha de café en una camisa cara. Con una calma exasperante, Vincenzo dejó su copa sobre la mesa, asegurándose de que el cristal no hiciera ruido al tocar la madera.
Un testigo, Alexander, es alguien que tiene algo que decir y la credibilidad para sostenerlo —Vincenzo se inclinó apenas un poco, permitiend






