Mundo ficciónIniciar sesiónEl desafío en su voz no es un susurro, es una declaración. Un marcaje de territorio. Una advertencia que solo yo puedo descifrar. Mi sangre hierve. La rabia se mezcla con algo más primitivo, algo que reconozco como peligroso porque resuena en lo más profundo de mi vientre. Estoy atrapada entre dos fuerzas, dos temperamentos opuestos pero igualmente depredadores. El padre, un glaciar que planea poseerme con paciencia de estratega. El hijo, un incendio







