Mundo ficciónIniciar sesiónEsta noche, como todas las noches desde que llegamos, Elio enciende el fuego en la chimenea. Lo veo hacerlo desde el sofá, con un libro abierto sobre las rodillas que no consigo leer. Sus movimientos son pausados, precisos. Coloca la leña con la misma atención con la que antes colocaba las piezas en un tablero que decidía vidas. Pero ya no hay vidas que decidir. Solo ramas secas y papel de periódico viejo.
Las llamas nacen, dudan un inst







