La sala del comité no era física.
Era un entorno cerrado, proyectado en un espacio sin coordenadas públicas.
Diez figuras.
Diez votos.
Un sistema diseñado para que nunca hubiera caos.
Volkov apareció primero.
Sereno.
Impecable.
Seguro.
Pero esta vez, no inició hablando.
Porque la información ya estaba circulando.
Proyecto RÉPLICA: inestable.
Simulación colapsada.
Desviaciones no previstas.
Artemi Koval fue el segundo en aparecer.
No miró a Volkov.
Miró al resto.
—Exijo revisión inmediata del pr