39. Ataque
Dimitri
No destruimos a esa maldita, solo porque gracias a ella, recupere mi poder y se mantiene por sus hechizos, de lo contrario, disfrutaría enterrar mis garras en su yugular.
Me alisto después de calmar mi furia, mis soldados ya están más que listos para atacar a los Luna de Sangre; jamás sabrán de donde cayó el golpe.
No estamos tan lejos, llegamos en cuestión de unos treinta minutos a pie. En enfrentamientos cómo estos, todo es a la antigua, para no afectar el desarrollo del mundo.
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