67. Ceremonia
Odette
Dos semanas más tarde.
Cuando escuché a Krom, mi corazón literalmente se rompió, sin darme cuenta llegué a dónde aún estaba y con todo el cuidado del mundo, coloqué las piedras sobre su cuerpo.
Fue una manera de rendirle homenaje, cuando ambos se reunían en mi cuarto durante las noches y me contaban esas historias; en varios de los relatos, se colaba el entierro de lobo con honores.
A diferencia del Rey, los Lycan y los hombres lobo, no se desvanecen al aire para formar parte del uni