Despierto con un terrible dolor de cabeza mientras intento proteger mis ojos de las cortinas abiertas.
- Cariño, ya despertaste - veo entrar a Fede con Samuel en brazos, pero tengo tanto dolor de cabeza que ni siquiera quiero verlos.
- Cierra las cortinas por favor - él deja al bebé en la cama y las cierra.
- ¿Estás bien, amor? - niego mientras me toco la cabeza.
- ¿Te duele la cabeza? - asiento y él se levanta, caminando hacia el baño. Cuando regresa, me ofrece unas pastillas con un vaso de agu