Habitación de la Pequeña
Alejandro se quedó observando a la niña por unos segundos, luego levantó la mirada hacia Andrés, quien lo miraba con desconfianza.
—¿Qué dicen los doctores? —preguntó con voz firme, pero sin la arrogancia de siempre.
Andrés suspiró y se pasó una mano por el rostro, claramente agotado.
—Lograron estabilizarla, pero… —hizo una pausa, como si le costara decirlo— aún no saben qué la provocó esta fiebre tan alta. Le están haciendo exámenes, pero hasta ahora no tienen respue