La mañana avanzaba lenta en la empresa Ferrer Corporativo. El sonido de teclados y teléfonos resonaba en los pasillos mientras los empleados realizaban sus labores cotidianas. Andrés cruzó el vestíbulo principal con paso firme, sus zapatos resonando contra el mármol brillante del piso.
Vestía un traje oscuro y una expresión de preocupación dibujada en el rostro. Saludó con un leve movimiento de cabeza a algunos empleados que lo reconocieron mientras caminaba directo hacia la oficina de Alejandr