“Sospechas bajo el humo”
La lluvia golpeaba con suavidad los ventanales de un edificio alto y elegante ubicado en el corazón de la ciudad. Desde el piso quince, el cielo nublado pintaba la ciudad de gris, como si el ambiente entero compartiera el mismo estado de ánimo de aquel que habitaba la oficina.
Álvaro Gutiérrez estaba de pie frente a su escritorio de roble, con una carpeta abierta entre las manos. Su ceño fruncido indicaba que no estaba satisfecho con lo que leía. El leve zumbido del air