La amenaza de Álvaro Gutiérrez
Adrien apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. Sus dientes rechinaron de furia mientras su respiración se volvía errática. Su pecho subía y bajaba rápidamente, dominado por la ira que le hervía en la sangre. Sus ojos destellaban un odio profundo, mientras su mente repetía una y otra vez las palabras de Álvaro Gutiérrez.
—¡Maldita sea, Álvaro Gutiérrez! —soltó entre dientes, golpeando con fuerza la pared más cercana.
El impacto reson