Adrien caminaba por los pasillos del hospital con la mirada fija en el suelo, su mente un caos de pensamientos contradictorios. La conversación con Andrés aún resonaba en su cabeza, pero no tenía tiempo para distraerse con eso. Camila seguía en peligro y Alejandro estaba tras las rejas, pero algo dentro de él le decía que esto iba más allá de ellos.
Su teléfono vibró en su bolsillo, sacándolo de sus pensamientos. Frunció el ceño al ver un número desconocido en la pantalla. Dudó por un momento s