Alejandro salió del baño con una toalla atada a la cintura. Su cabello aún goteaba, pero no le importó. Caminó lentamente hacia la cama y se dejó caer sobre el colchón con un suspiro pesado.
Sus ojos vagaron por la habitación hasta detenerse en un retrato sobre la mesita de noche. Su corazón latió con fuerza al verlo.
Era una foto de Camila.
Ella sonreía con dulzura, con esos ojos llenos de vida que lo habían atrapado desde el primer día. A su lado, él aparecía con una expresión seria, casi frí