Pasaron varios días desde la desaparición de Rodrigo y Emma.
La nieve comenzaba a cubrir completamente el bosque donde se escondían bajo sus nuevas identidades.
La pequeña cabaña parecía tranquila desde afuera.
Pero dentro de ella, el ambiente era cada vez más pesado.
Emma apenas podía dormir.
Cada sonido del bosque la hacía sobresaltarse.
Cada vehículo que pasaba a lo lejos le provocaba ansiedad.
Mientras tanto, Rodrigo seguía comportándose con una calma inquietante.
Pasaba horas revisando not