50.
| Arman |
Observo a mi mate, su pequeño cuerpo tembloroso en medio de mis hermanos. Me cuesta mantener a mi lobo a raya; también quería participar, pero no confío en nosotros en este momento. Pasar tanto tiempo lejos de ella nos dejó susceptibles a cualquier toque inocente.
Estar viéndola, oliendo sus fluidos, escuchando sus pequeños gemidos, ronroneos e incluso un par de chillidos ahogados fue lo más excitante de mi vida. Tanto que mi entrepierna duele.
—Señorito —murmura.
Antes de que pueda se