Me dejo caer aún lado de Sebas una hora más tarde y con la respiración descontrolada por la cantidad de sexo que habíamos tenido, luego del tercer condon ya utilizado Sebas se escabullo en la habitación de James y le robo unos cuantos para seguir.
Mi pecho subía y bajaba rápidamente mientras trataba de normalizar mi respiración. Sebastian a mi lado se sienta en la cama y se estira hacia aun lado.
—Aún queda uno—me da una sonrisa pícara
—Abrelo ya—digo mientras lo atraigo hacia mi
Sebas se acomo