—Hablemos de negocios —respondió—. Acompáñame.
Se giró y se alejó con Mónica.
Martín me miró, asentí apenas y se fue con ellos.
Solo quedamos Camila, George y yo.
Camila apoyó una mano en el hombro de su hermano.
—Voy al balcón con Mel —dijo—. Vuelve con tus amigos.
George asintió
—Compórtate —le dijo, medio en broma
El se fue y Camila me tomó del brazo.
—Ven —dijo.
Llegamos al balcón y el ruido de la fiesta se quedó abajo, como si por fin alguien hubiera bajado el volumen del mundo.
Camila me ofreció una bebida suave, sin alcohol, sabía que Melanie no tomaba y ella tampoco.
Ambas nos apoyamos en la baranda, mirando el jardín iluminado, y por un momento solo mantuvimos silencio…
Camila y Melanie siempre fueron más cercanas….
Tenían los mismos gustos, casi la misma personalidad, los mismos sueños…Viajar, casarse, tener hijos, hacer que esos hijos crecieran juntos, como si la vida fuera un plan ya resuelto, como si unir a los Valderrama con los Cruz fuera inevitable.
Yo no era así….Yo te