Martín exhalo , se notaba que estaba exhausto de sus escandalos y eso que era solo el inicio
—¿Qué estás diciendo ahora? —soltó
Ella se giró hacia él con los ojos llenos de rabia
—Que todo esto lo armó ella —escupió— habló con ellos, sí, pero para hacerme quedar peor, para que yo parezca la loca y ella la salvadora, hasta estoy segura de que mandó a Nicolás a tirarme el agua encima, está fingiendo, Martín, ella misma me lo dijo!!
Hora de actuar
—¿Estás escuchándote? —pregunté con la voz temblándome de indignación— Rebeca, ¿cómo puedes pensar eso? ¿Cómo puedes creer que yo mandaría a mi propio hijo a tirarte agua hirviendo?
—Él mismo dijo que era para mí —seguí— ¿ya se te olvidó? Aun así ya lo castigué, porque no es la primera vez que tira algo, pero no te culpé a ti por eso, y ahora vienes a decir que yo lo mandé como si fuera un sicario
Ella apretó los dientes
—Maldita —siseó— estoy segura de que hiciste algo para culparme, para hacerme quedar mal, justo para quemarme y que no vaya co