Aura miró a Alexein con una sonrisa, mientras este se despedía de Berenice y Rafael en la puerta del colegio.
Se preguntó si de padre él sería igual de cariñoso y protector.
Negó de inmediato.
Debía sacarse esos pensamientos de la cabeza fuera cómo fuera porque no le hacían ningún bien.
Llevaba días meditandolo y ya no podía seguir negandolo más: Alexein le gustaba y no cómo amigo, sino cómo hombre.
Varias veces se había imaginado que se sentiría que él la besase cuándo sin darse cuenta, el oji