Mercedes se dio cuenta en ese momento que Willy estaba pagando el error de haber querido vivir al máximo, un error que no debería de ser exactamente un error, él no era una mala persona, simplemente la vida no le había ofrecido lo mejor de la misma.
— ¿Willy? —lo llamó ella.
— ¿Sí?
— ¿Por qué no quisiste ver a un médico más? ¿Por qué no te aferraste a la idea de volver a caminar? —Willy soportó la risa.
— ¿No lo entiendes, Teresa? He visto tres médicos, los tres me han dicho que nunca volver