Y fue justamente en ese momento en que Renato pareció despertar y con ello, ayudó a quien llamaba su señor a llevarlo a la cama. Le cubrió las piernas con la misma frazada que tenía en la silla, Willy parecía realmente molesto. Lo que no sabía Teresa es que Willy estaba siendo humillado. Nunca antes Teresa había visto la manera en la que Renato lo ayudaba a acostarse y era eso lo que le hacía sentir menos pero al mismo tiempo, él era capaz de darse cuenta que Teresa no cambiaba su mirada a una