En ese momento sonrío mientras la saludaba con un ademán, ella se acercó de igual manera con una sonrisa, ahora la que estaba nerviosa era ella, ni siquiera sabía cómo empezar a decir todo eso que le aquejaba y por lo que iba a empezar a una nueva vida.
Poco a poco y siendo silenciosa hasta con sus movimientos, se sentó frente a Rachel y esperó, la verdad es que no sabía qué era lo que estaba esperando si su saludo o algo más.
—Mercedes, es bueno verte después de tanto tiempo.
Mercedes sonrió a