–¡ Sebastian, Sebastian vamos mueve tu enorme trasero ahora o tendré que moverlo yo misma! – grite de manera desesperada al ver que Sebastian no se quitaba encima de mi y se reía como estúpido.
–No aguantas nada Lucia – se levanto con pesadez de mi cuerpo. –Sabes eso me hizo recordar a cuando teníamos 6 años y me tumbe encima de ti, y me acusaste con mama. –
–Okey, okey para empezar tu siempre fuiste un pesado desde que tengo memoria – me levante del suelo sacudiendo toda mi ropa y mirand