Ligeramente frustrada, Iva apretó más a Anna, quien comenzaba a relajarse.
“Deberíamos decírselo a Egan, no es justo para el joven, ni si quiera es justo para nuestra hija, esto la va a confundir”
“Lo sé querida, pero no es nuestro deber, el propio Dante nos pidió que no interviniéramos, él mismo prometió que se lo informaría a su hermano apenas confirmara que Anna era su compañera, aunque, indudablemente, no contaba con que eso sucediera el mismo día de su partida”
“¿Entonces?”
“Me dijo que