Capítulo 30. Experta en la materia.
Arleth.
Lo que debía ser solo veinte minutos, se convierte en un par de horas en varias posiciones de yoga, flexionando mi cuerpo que siente alivio por ser ejercitado de esta manera.
Nunca me doy el tiempo de atenderme así. Continúo hasta que veo a mi madre llegar sola, desatando el abrigo que le entrega a una de las chicas de servicio para que lo guarden por ella. Deja sus llaves en la mesa y me saluda con un beso antes de desaparecer por el pasillo que la lleva a la cocina, mientras mi espa