Capítulo 12. Regla rota.
Gavrel.
La pregunta que me hago en todo momento es la misma, aunque la respuesta me la banco yo solo al atrapar la pequeña cintura, deslizando la mano por su costado, hasta sujetar su garganta.
—¿Donde quedan los besos bonitos?— hipa.
—Vives en una fantasía —pruebo fugazmente el dulce nectar de su boca. Ni siquiera dimensiona que está en el infierno lleno de perversiones de alguien que puede hacerle probar el paraíso.
Sus ojos se encienden y no entiendo lo que me lleva a detallarlos un segun