Lyn
Si alguien me hubiera dicho que volver a casa se sentiría como respirar después de estar bajo el agua… no se lo hubiera creído, pero aquí estoy, recorriendo el mismo camino que vi toda mi vida, entrando por la puerta que vi toda mi infancia, antes hasta me hartaba hacerlo y ahora soy la más feliz al volver a verla.
—Deja de sonreír como tonta —comentó Ian, mi hermano a mi lado, va cargando la misma maleta que me llevó a la casa de la manada.
—No estoy sonriendo como tonta.
—Lo estás.
—Es u