Capítulo CI
Camila
Después de pasar la noche en el hospital, por fin regresamos a casa.
Apenas cruzamos la puerta, Lían corre emocionado para abrazar a su copia —así le dice él—, y tengo que detenerlo con cuidado.
—Tranquilo, mi amor —le digo con una sonrisa—. Tu hermano tiene una herida por la operación; abrázalo despacito.
Lían frena en seco, como si mis palabras le hubieran puesto un alto invisible. Mira a su hermano de arriba abajo, con los ojos muy abiertos, preocupado.
—¿Te duele? —le pre