Capítulo CXXVI
Maximiliano
Nos dirigimos a la casa de Rafael.
Mis hijos hablan y ríen en el asiento trasero, llenando la camioneta de vida. A ratos los escucho… pero mi mente está en otro lado.
Me carcome por dentro ver a Camila afectada por mis errores.
Que su amiga se aleje de ella por mi culpa me pesa como una losa.
Sé que fallé. Sé que lastimé a Fernando cuando menos lo merecía.
Y aunque lo acepté, di la cara y dejé el orgullo a un lado para pedirle perdón, nada cambió.
Su mirada fría, dist