Capítulo CVI
Maximiliano
Estoy nervioso.
Hoy voy a ver a mis niños.
Anoche hablé con Cami; hablamos largo rato. Le confesé que muero por conocer a los pequeños, por verlos, por tenerlos frente a mí aunque sea unos minutos. Ella me dijo que viajaría para que hoy, por fin, pudiera conocerlos.
Y aquí estoy.
A punto de abordar el avión que me llevará a San Diego.
Con el corazón acelerado, me pregunto si mis hijos me verán bien.
Sé que me harán muchas preguntas.
Preguntas difíciles.
Como por qué no