Capítulo LVII
Rafael
No sé qué me pasó, pero no pude contenerme. Tenía que besarla.
Desde hace días Clarissa se me metió en el fondo del corazón.
Creo que desde la primera vez que la vi, sentí algo por ella, algo que no quise aceptar… hasta hoy.
—Clarissa… —la miro, todavía con el corazón acelerado.
Ella baja la mirada, nerviosa, jugando con sus dedos.
Siento que el aire se vuelve más denso, que el ruido del festival se apaga y solo quedamos nosotros dos.
—Perdóname, pero no pude evitarlo —susur