Capítulo LXX
Greta
Ha pasado un año.
Un maldito año…
Y no he podido encontrar a la estúpida de Clarissa.
Los hombres que contraté son unos inútiles, buenos para nada, que no han sido capaces de dar con ella. Cada semana me daban excusas, cada mes me prometían avances… y aquí estoy: con las manos vacías y la rabia pudriéndome por dentro.
Gustavo es otro inútil más.
Una maldita sanguijuela que no sirve de nada.
—¡Ahhh! —grito con desesperación mientras jalo mi propio cabello.
La rabia me quema. M