Capítulo XCIX
Gustavo
Estoy harto.
Cansado.
Fastidiado de esta maldita casa y de la locura de Greta que ya no aguanto.
Si no fuera por Clarissa, yo no estaría aquí. No seguiría atado a esta mujer que vive de rencor, de odio, de planes enfermos. Pero Clarissa… Clarissa siempre ha sido el punto débil. El único motivo por el que no me he ido del todo.
Me levanto sin decir nada más. No tengo fuerzas para otra discusión. Greta sigue hablando, murmurando cosas que ya no escucho. Su voz se vuelve ruid