Salí del baño molesta, esperando la crítica nada sesgada de Dante, obviamente del lado de mi cuerpo .
—Es demasiado grande. Siento que aquí —señalo mi pecho— unas dos tallas menos.
—¿Qué? —dijo sin creérselo, mientras me tapaba y estiraba la tela para demostrar mi punto.
—¿Dos tallas? Pero si medio me muevo de lado y se me salen por todos lados—hice el movimiento como si tuviera que comprobarlo.
—Da la vuelta.
—Deja de mandarme —ya molesta, no sé qué quiere.
Agarró mi mano y me volteó con delic