Ocasionalmente, Ivan captaba la mirada de Anna a través del espejo retrovisor, observando su expresión. Anna lo notaba con facilidad, lo que solo la hacía mantener una calma aún más profunda. Tenía que admitir que Ivan era increíblemente vigilante; no era de extrañar que su misión para capturar a Volkov hubiera sido tan difícil. Pero esta vez, su misión tendría éxito. Tenía que ser así.
—Ivan, ¿siempre sigues a Nikolai a todas partes?
—Sí. Más que una mano derecha, prefiero llamarme la cola