CAPÍTULO 13: BIENVENIDA, LUNA
Hazel
Es imposible contener las lágrimas. No es solo por lo que dijo Erik, ese idiota arrogante que parece disfrutar torturándome, sino por todo lo que me rodea. Me siento usada, ingenua, y más vulnerable que nunca en este lugar del que no puedo escapar. Obligada a un destino que no elegí y que ahora parece imposible de rechazar.
Sé que Erik disfrutó ordenarme que atendiera a su prometida. Lo vi en su mirada gélida, en la manera deliberada y cruel con la que pronun