CAPÍTULO 165: EL INICIO DE LA PELEA
Erik
El aire en la mansión apesta a Axel. A su podredumbre, a su corrupción y la mentira en la que ha vivido todos estos siglos.
Mis garras se extienden instintivamente, mi instinto me grita que ya no hay tiempo para sigilo. No cuando el sonido de nuestras pisadas se puede escuchar en estos pasillos que alguna vez fueron míos.
—Axel —gruño su nombre, sintiendo cómo la rabia se retuerce en mis entrañas.
Él está aquí. Lo sé. Puedo oler su hedor a rancio flotand