Capítulo 16. Mi dolor.
La doctora se había ido hacía casi una hora, llevándose las muestras de sangre, y Nora se había retirado. El shock del embarazo me había petrificado. No podía creerlo. El resultado era positivo y se sentía como un castigo, no había ni una pizca de alegría en mis ojos.
Me acerqué a la peinadora. Estaba allí, cepillando mi cabello con movimientos lentos y automáticos, tratando de encontrar mi reflejo, de ver a la persona que era antes de entrar a esta casa.
Pero solo veía una mujer en deuda, marc