Capítulo 15. Embarazada.
De vuelta en la mansión, no me llevaron a aquella habitación lujosa. Me trasladaron directamente al ala oeste, donde el aire olía a encierro y abandono. Las palabras de Nora aún resonaban en mis oídos. Ahora estaba completamente aislada.
Había decidido caminar por los jardines, buscando un rincón donde la vista de Nora no me alcanzara. Me senté en un banco, justo debajo de un árbol frondoso. El aroma de la tierra y las flores era lo único que me conectaba con la vida exterior.
Miraba fijamente l