Capítulo 51. La Punzada Fría de la Culpa
Ramiro entró en la sala de biomecánica con una mezcla de curiosidad y fastidio.
El primer estudio, el análisis isocinético, fue supervisado por Selig y un técnico especialista. Selig lo sentó en una máquina sofisticada de aspecto robótico. El dispositivo, un dinamómetro, sujetaba su brazo y lo obligaba a realizar movimientos controlados de rotación y flexión del hombro a velocidades constantes.
—Esta máquina mide tu fuerza máxima y la potencia muscular en cada punto del arco de movimiento, —le