Kael.
La sala de reuniones estaba cargada de tensión, el aire se puso denso con el peso de la noticia. Nolan, Sebas y Oliver ya estaban sentados, sus miradas reflejaban la misma inquietud que sentía en mi corazón.
El tiempo estaba en nuestra contra, porque pronto aparecería la luna llena y yo no podría hacer nada.
—¿Dónde está Marcela? —Miré la hora en mi celular—. Se está tardando un poco…
—Estaba bañándose, estoy seguro de que ya viene en camino —respondió Oliver, defendiendo a su mate, co